Convocatoria Adbica (reutilizada)
Penúltimo partido en casa y como en la convocatoria para el último tendremos muchas cosas que decir, todas bonitas, utilizamos para convocaros a esta partido una entrada que nos gustó especialmente, esperamos que a vosotros también:
Convocatoria Adbica
A vosotros, los que adoráis al dios Tirolibre, a vosotras las sacerdotisas de la diosa Canastadedosmastiroadicional, conocida familiarmente como Dosmasuno, a todos los que de una u otra manera estamos supeditados a los designios de las omnípodas deidades Venticuatrosegundos y Faltapersonal, a todos los que formamos, o hemos formado en algún momento de nuestras vidas, parte de la alianza de los Abdicos, de los clanes Adbekos, Adbinos y nuestros parientes lejano los Adverbios, a todos, a todas, en fin
SE OS CONVOCA
Porque en la jornada de la luna creciente del mes en curso, en la hora octava después de que el sol alcance su cenit, en ese instante, en el que los astros se alinean para contemplar las hazañas de las heroínas que llenan páginas de hechos reseñables, será el momento de contemplar como nuestras aguerridas campeonas se enfrentan al ejercito de allende el EO que osa visitar nuestros territorios para intentar arrebatarnos uno de nuestros más preciados tesoros, la victoria.
Se os convoca reclamando el poso heroico que un día existió en vuestros corazones, porque es llegado el momento de abandonar vuestros cubiles, vuestros cómodos sofás, dejar por un día el placer de la siesta y dejar grabando, si es menester, ese film que nos mantiene pegados al pérfido instrumento del mal Cajaboba.
Porque el corazón de nuestras campeonas necesita, además de su propia fuerza, la que podamos hacerles llegar con nuestros gritos y canticos, entonaremos el himno del clan:
Adba ni bi obó ebé
Adba ni bi obó ebé obó abá
Adba ni bi obó ebé
Adba ni bi obó ebé obó abá
Buscando dar ánimos a las nuestras, pero sobre todas las cosas buscando conseguir que con nuestras dulces voces, que son trinos (esto es una licencia poética), nuestras enemigas odien, aturdidas, el campo de batalla donde se desarrolla la lucha.
Porque en los momentos de reposo de la contienda el mago que domina el poder de la palabra, Espiquer, entregará presentes a los presentes para que los agraciados con las gracias, además de llevar sus retinas y meninges llenas de buen baloncesto, lleven sus bolsas repletas de regalos.
Porque buscamos un momento de comunión en el que dioses, guerreras y común de los mortales compartamos anhelos, esfuerzos y, esperamos, victoria mientras esperamos que el cielo no se desplome sobre nuestras cabezas.
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